El enemigo silencioso de tus ahorros
Tener el dinero «a salvo» en la cuenta corriente no es tan seguro como parece. Con una inflación media del 3% anual, el dinero quieto pierde aproximadamente la mitad de su poder de compra en algo más de dos décadas. No es que tengas menos euros: es que cada euro compra menos cosas.
Esto no significa que debas invertirlo todo de forma arriesgada. Significa entender que el riesgo de no hacer nada también existe, y que una cuenta remunerada o un producto de bajo riesgo que al menos iguale la inflación es la diferencia entre conservar tu poder adquisitivo y verlo erosionarse cada año.
Combínala con el Simulador de Interés Compuesto para ver la otra cara: cómo crece el dinero cuando trabaja para ti.